Subtle ArMOR





Barcelona, 11.02. 2019

 

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Mi hija y yo llegamos a Berlín, el 25 de junio del 2014. Yo iba con la mejor compañía y la mayor ilusión a realizar una estancia de investigación con la Universidad Técnica de Berlín, para desarrollar mi tesis doctoral en arquitectura.  Mi tema de investigación trataba sobre la ciudad, estaba feliz.  Por fin, empezaban a reconducirse las cosas, pensaba.

A partir de ahí, nos adaptamos rápidamente al nuevo reto, ambas estábamos mas unidas que nunca, en esta nueva aventura.

Sin embargo, un año después de llevar esta dinámica, mi hija viajo a Barcelona a visitar a su padre y este no la dejo regresar. Me quedé esperando a mi hija, en el piso que acabábamos de conseguir en Berolinastrasse, con su habitación recién decorada por sorpresa…pero la sorprendida fui yo. Yo no daba crédito, estuve un año con depresión.

„Subtle  ArMOR“, nace como necesidad de hacer escuchar mi voz. Como denuncia pública. Como explicación sin explicación, a posteriori para mi hija y para mí.

En todos esta la duda, con los hechos se ha generado desconfianza, indiferencia. Pocos se quedaron, muchas puertas toque, unas ni siquiera se abrieron. Me dejaron en medio de mi desespero. Mi vulnerabilidad comenzó, el día que mi hija fue retenida ilícitamente por su padre en Barcelona el 23 de julio del 2015. Sin embargo, seis meses después la jueza de Rubí en febrero del 2016, desestima rotundamente los hechos, para otorgarle la guarda y custodia al padre en medidas previas al divorcio. A partir de ahí, yo solo podría ver a mi hija un fin de semana al mes.

Me despojaron de todo, me quitaron todo, con crueldad y sin compasión mi hija fue arrancada de mi regazo. Fuimos engañadas por su padre y traicionadas por la justicia.

El tiempo ha transcurrido lentamente y mi angustia se ha hecho cada vez más grande. Durante tres años, visite a mi hija una o dos veces al mes sagradamente, nuestros encuentros eran una fiesta, la llamaba diariamente por teléfono, aunque la comunicación era terrible, siempre teníamos interferencias. He temido por mi cordura y acertadamente me aferre a Dios. Mi tristeza ha sido muy grande, pero siempre he tenido grandes motivos para estar agradecida y feliz. Afortunadamente he contado con el apoyo de mi núcleo familiar y en el camino he encontrado personas maravillosas, que me han acompañado en el peor momento de mi vida, solo por el tiempo que me han dedicado, les estoy eternamente agradecida. En Berlín, encontré el refugio que necesité para fortalecerme ante esta dura prueba.

Sin embargo, reiteradamente el 31 de enero del 2018, el juzgado de Rubí le da guarda y custodia total de mi hija a su padre, yo solo el primer fin de semana de cada mes, la puedo ver.

Desde el 15 de septiembre del 2018, me traslade a Barcelona, para intentar compartir la custodia de mi hija, pero hasta la fecha continuo con solo un fin de semana al mes. A pesar que he intentado por todos los medios mediar con el padre, el abusa del poder y apoyo que le han dado, su entorno y justicia.

Un año después de sentenciar el juzgado de Rubí, y a pesar que inmediatamente después de la sentencia interpuse apelación ante la Audiencia de Barcelona, aun no tenemos respuesta.

Subtle ArMOR -Coraza Sutil. Es mi historia, una mujer que pierde la custodia de su hija por razones incomprensibles, después de un largo, lento y absurdo proceso judicial. Después de cuatro años, se espera justicia y razones que justifiquen esta crueldad: Separar a una niña de 7 años de su madre.

En la actualidad, seguimos protestando y luchando por el derecho de las mujeres, a realizarnos como madres y profesionales. No importa que condición social, ni cultural tengas, no importa tu religión, ni tu raza. La discriminación, racismo y mezquindad, son el día a día de esta sociedad machista y desigual, que intenta sacarte del medio sin escrúpulos. No importan tus méritos, ni sacrificios, ni tu esfuerzo, ni honestidad. Mucho menos importan tus principios, ni tus valores. 


Olga Schäfer